Congreso Nacional de Agentes de Pastoral Juvenil Salesiana 6, 7 y 8 de noviembre de 2026
Dentro de estas experiencias educativas en el tiempo libre se encuentran los “paseos otoñales” con los jóvenes del Oratorio. En ellos se condensa toda la pedagogía salesiana.
Durante muchos años, Don Bosco acostumbró a celebrar la fiesta de Nuestra Señora del Rosario en I Becchi, acompañado de un puñado de muchachos que lo seguían con una alegría inimaginable. Eran los mejores chicos del Oratorio. Para todos era un premio estar con Don Bosco unos días de vacaciones. Primero fueron unos cuantos, pero pronto sobrepasaron el centenar.
El primer destino estable fue su tierra y su casa natal, después de 1858, Don Bosco planeó auténticas marchas por los pueblos del Piamonte y las provincias limítrofes...
Uno de los muchachos, Anfossi, que participó de aquellos días de fiesta y alegría para tantos jóvenes acompañando a Don Bosco, dejó escrito esto: "Siempre recuerdo aquellos viajes. Me llenaban de alegría y maravilla. Acompañé a Don Bosco por las colinas del Monferrato desde 1854 a 1860. Éramos un centenar de jóvenes...
Tiempo para caminar, como se avanza por los senderos de la vida, y espacio para conversar y trabar amistad. La presencia de Don Bosco fue la del adulto que acompaña en el camino. Una presencia amable y buena. Una palabra para todos y el gesto cómplice y solidario con quien tiene más dificultades en llegar a la meta. La música y la fiesta tocaban los corazones y desencadenaban las fuerzas de aquellos jóvenes entusiastas... A los muchachos les encantaba. Y a Don Bosco le parecía tocar el cielo disfrutando de la sonrisa de sus jóvenes y de sus cantos de fiesta. No faltaban la oración y la bendición con el Santísimo en la Iglesia del pueblo.
El afecto del padre se hacía confianza en la familiaridad del camino vital que, sin saberlo, muchos de aquellos jóvenes recorrieron junto a él. Mucho más que las colinas del Monferrato”.
Es importante que a nuestros adolescentes y jóvenes, muchos de ellos inmersos de lleno en el mundo digital, les invitemos a vivir las ricas experiencias de encuentro personal, el precioso ejercicio del escucharnos, del reír juntos, de hacer silencio en una sencilla oración, de quedarse maravillado ante una puesta de sol...
Las actividades al aire libre si tienen una intencionalidad pueden ser un espacio para el reencuentro personal, con los otros y con Dios, una oportunidad para acompañar, prevenir, educar y hacer soñar como lo hizo Don Bosco.
algunos puntos a tener en cuenta a la hora de programar
Campamento sobre sistema preventivo en las actividades al aire libre, manejo de herramientas, control de emociones y relectura de experiencias.
Los principios “No Deje Rastro” NDR, son una guía fácil y práctica para proteger la naturaleza cuando pasas tiempo al aire libre. Están basados en el respeto al mundo natural en el que vivimos.
Los siete principios son los siguientes:
1. Planifique con anticipación y prepárese.
2. Viaje y acampe sobre superficies durables.
3. Deseche los residuos de forma adecuada.
4. Deje lo que encuentre.
5. Minimice los impactos de las fogatas.
6. Respete la vida silvestre.
7. Sea considerado con otros visitantes.
Estos principios se pueden aplicar en cualquier situación, ya sea para pasar el día en el parque, conocer un atractivo natural, salir a caminar con tu perro, acampar en la playa o hacer senderismo. Al seguir estos principios ayudas a proteger lugares naturales que amamos.